viernes, 19 de abril de 2013

Anécdotas - III - ¿Cómo nació "Perlas de Luna"?

Foto del libro, de uno de los poemas de los que estoy más satisfecha,
y de la pluma con lunas y estrellas regalo de mi hija con la que escribí muchos de ellos.
 

 
Desde siempre me gustó escribir. Por lo general, al principio, cuando yo era aún una niña, eran pequeños relatos y poemitas tontos de los que, por desgracia, no queda rastro. Al cambiarnos de casa muchos de mis cuadernos, blocs de dibujo y algunos libros muy usados -con todo dolor lo escribo y con el mismo dolor lo recuerdo-, alimentaron la vieja cocina de carbón que, en los últimos meses de estar en la casa, ni carbón comía, de ahí que se usara todo lo que pudiera hacer fuego para calentar las ollas y preparar algo para nuestro refrigerio...
Luego, ya aposentados en el nuevo domicilio, pinté, escribí de nuevo. Todo me servía: los cuadernos de apuntes, un viejo papel, el cartón de una cubierta de bloc...
Pero, "Perlas de Luna", es más reciente. Lleva por título el nombre de mi segundo blog, y nació tras, como decirlo, ¿un desliz? Sí, fue un desliz, un pensamiento que se me escapó por la boca.
Alguien me dijo: "Este año lo voy a dedicar a componer". 
Y yo, sin pensarlo, respondí: "Andá, pues yo escribo poemas". Mi marido y mi hija me miraron extrañados y yo, puedo asegurarlo, quedé sin habla. Recuerdo que pensé "¡Adiós, acabo de hablar en voz alta!".
¿Por qué tanto problema?, os preguntaréis. La respuesta es muy simple: jamás dije a nadie, fuera de mi círculo (marido, hija, y mis amigas Marta y Pili), que yo escribiera poesía, ni nada parecido. Por eso aquella "revelación" fue como desnudarme, desnudar mi alma frente a otra persona que, aunque me conocía, no lo suficiente como para ese nivel de confianza.
El caso es que el escuchar a mi vez su respuesta: "¡Ah, pues si escribes poemas mándamelos, trataré de ponerles música!", aquello parece que hizo que la musa me persiguiese sin descanso. Fueron unos meses muy prolíficos y también, por qué no decirlo, hermosos: emergía, por decirlo de algún modo, de las cenizas de antaño. Me sentí segura.
Esta fue, por llamarlo de alguna manera, la gestación de algunos de los poemas. Se los envié. Es más, empecé a publicar en mi blog poemas más antiguos, incluso los publiqué en antologías poéticas en compañía de otros autores (siempre previo pago de su importe, pero no importaba: eran trabajos editados y que, al parecer, gustaron).
El nacimiento del libro llegó mucho después cuando, al cabo de los meses, más bien años de enviados los poemas a quien, en cierto sentido, me sentía obligada, no dio señales de vida. De aquellas canciones prometidas nunca más se supo, así que, escogí algunas de ellas (no creo que lleguen a cinco las publicadas, de las decenas que escribí), junto con otros que fueron naciendo después, y otros trabajos anteriores, así es como vio la luz "Perlas de Luna".   

En próximas entradas contaré más de este libro y su gestación.
Madrid, 19-IV-2013
    
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