miércoles, 16 de mayo de 2012

Daniel Dragomirescu: comentario de la obra

JUANA CASTILLO, UNA POETA DEL COMPROMISO ESTETICO Y MORAL

Juana Castillo Escobar es por excelencia una poeta de la vida contemporánea. Su creación es una radiografía del alma, de los sentimientos delicados que representan la esencia de nuestra humanidad y también es la expresión de una conciencia llena de generosidad en la mejor tradición humanista de la civilización europea.
Daniel Dragomirescu - Rumanía
Su poemario Perlas de Luna (un título romántico) ofrece al lector los resultados de una actividad poética constante y de buena inspiración. Lo que es evidente, leyendo este poemario, es que la autora tiene un ars poética claro, de inspiración modernista y clásica al mismo tiempo, y una perspectiva también muy clara sobre la vida y la condición humana en general y en particular.  Juana Castillo escribe una poesía temática y programática. Uno de los temas dominantes es el amor, hipostasiado con sensibilidad y talento en los trece textos reunidos en el ciclo “Poemas de amor”. Este ciclo comienza con un poema dedicado a las manos en la multitud de sus significados, “Manos amantes que acarician (...) / “Manos orantes (...) / “Manos de madre, de infante” (...) –una similitud con un poema incluido en el libro “Cântare omului”/”Canto del hombre” por el gran poeta rumano Tudor Arghezi (1880-1967).
Una verdadera “perla de luna” es sin duda el poema Me han dicho, un poema sobre la universalidad de la feminidad, que tiene una evidente expresividad encantadora de origen órfica: “Me han dicho / que no me quieres/porque mi piel es morena” (...) El poema-título (“Perlas de luna”) es un poema de la metáfora, como una técnica de creación poética modernista, en el nombre de la sensibilidad y de la compasión humana: “La niña llora en silencio / su soledad infinita”.
La segunda parte del libro (Poemas dedicados a...) reúne 11 textos poéticos en una composición unitaria con dedicación (en un sentido no individual o personal, sino en un sentido simbólico, genérico y humanista): A la esperanza macarena, La mar océana, La ilusión del tiempo, Nuestra Tierra... son algunos títulos sugestivos, delineando un universo poético del aprecio y de la gratitud y también de una actitud critica necesaria en un mundo lleno de disparidades por la organización social deficitaria o por la imperfección de nuestra natura humana: “Nuestra Tierra,/ Madre y madrastra (...) // Nuestra Tierra / que no es nuestra / debemos preservarla (...)”.
El tercer compartimiento temático importante –Poemas de dolor y denuncia– es la parte más programática del poemario de Juana Castillo, una prueba elocuente de su arte poética de inspiración humanista e incluye textos de una generosa diversidad temática: la infancia  desfavorecida en los países del eterno Tercer Mundo (¿Infancia feliz?), la denuncia de la guerra y la delimitación clara de los lideres políticos responsables (No en mi nombre), la emancipación femenina en la sociedad de hoy, presentada en una tonalidad sagrada de Nuevo Testamento (¡Levántate y anda!), la denuncia del militarismo contemporáneo (La bota de la muerte), variación sobre el tema de un muy bien conocido poema de Paul Eluard (dedicado a la ciudad de París del tiempo de la ocupación alemana). Por supuesto, la autora no se olvida al deplorar, más allá de las tragedias provocadas por el hombre, los desastres naturales, otra causa de los sufrimientos humanos, como en La furia de la Tierra, un poema acompañado –por la gracia de la autora– por la versión rumana, publicada en 2011 en nuestra revista multicultural (Horizonte literario contemporáneo): “... La Tierra, esa madre Tierra, / A la que no respetamos / Se revuelve furiosa por ver si razonamos...” (p. 78).
Autora también de relatos –como por ejemplo Liosha, un caballo de campo en la capital (publicado en HLC) o incluidos en la antología La Geniecilla de las historias, Madrid, 2007- , diligente animadora cultural y editora inspirada de la revista digital “Pluma y Tintero”, colaboradora prodigiosa y prestigiosa de nuestra HLC y de Radio “Diferente” Madrid, con contribuciones culturales y literarias en su emisora “Onda latina”, Juana Castillo ofrece al lector contemporáneo un poemario representativo por su vocación y sus disponibilidades de creación poética. En la buena tradición poética europea y española del siglo anterior, sus poemas son una combinación apropiada entre una dimensión ética y otra de orden estética y merecen recibir un saludo cordial de parte del lector.
12 de Mayo de 2012
Versión español: Daniel Dragomirescu
Correctora: Leticia Garriga (México)

Nota de la autora.- Agradezco, de corazón, a Daniel Dragomirescu, redactor jefe de la revista rumana Horizont Literar Contemporan, este comentario-ensayo que debería formar parte del libro, como segundo prólogo o un hermoso epílogo. Gracias, Daniel, por leer mis poemas y por este mensaje que me ayuda a continuar con este trabajo tan solitario, impagado -en el sentido de, a veces, desprestigiado- pero, ¡tan hermoso...!
trucos blogger